Sette petali d’argento on TV!

We are so happy to share this news with you: our italian author Davide Pollina will be tonight on television with his amazing novel Sette petali d’argento! He will talk about his passion for history and literature alongside our project amid the young.

Stay tuned and don’t miss Davide tonight on TDS Channel!

Per i lettori italiani: Cari ragazzi e ragazze di Salerno e dintorni, stasera non perdete il nostro bravissimo Davide Pollina che presenterà il suo romanzo d’esordio Sette petali d’argento in TV sul canale TDS!

Aiutateci a divulgare la notizia. E non dimenticate il nostro motto: We like nice books!

Sette petali d’argento -amazing novel set in Salerno- out today!

Dear readers, We are glad to announce our new issue: Sette petali d’argento, by Davide Pollina. Davide is an Italian student, artist and poet. This novel is the result of a 2-years research into the history of Salerno, his hometown. Davide could use ancient traditional elements and melt them into a deep, vivid analyses of our time. The genre of stories we like: instructive and engaging.

Per i lettori italiani. Siamo lieti di annunciare l’uscita di Sette petali d’argento, di Davide Pollina, giovane studente salernitano che ha fatto un ottimo lavoro di ricerca tra le antiche leggende della sua città e le ha fuse con elementi contemporanei, non privi di un’attenta critica della società e delle nuove generazioni. Il genere di libro che cerchiamo: istruttivo e coinvolgente. Un romanzo prezioso, che distribuiremo gratuitamente nei prossimi incontri in Italia o dovunque incontreremo bambini e ragazzi a cui trasmettere il nostro amore per i libri belli: our nice books!

(IT) È nata Articoli Liberi, la casa editrice che regala libri ai bambini

Articoli Liberi è un progetto multilinguistico, nato per diffondere libri gratuiti tra i giovani di vari paesi.
Il nostro sogno è diffondere gratuitamente racconti e poesie di valore pedagogico nelle scuole e in qualunque posto in cui ci siano bambini a cui trasmettere il nostro amore per la lettura.

Cerchiamo libri liberi di persone libere, con un approccio critico ma mai polemico nei confronti dei problemi delle società moderne accecate dall’ego e dal consumismo sfrenato. Siamo un po’ visionari, siamo idealisti, ci piace immaginare che grazie alla lettura possiamo tutti diventare persone migliori, più piccole. Di nuovo bambini, insomma!

Per la realizzazione delle copertine, abbiamo l’onore di collaborare con artisti di fama internazionale come Gary Taxali e Fernando Cobelo. I loro disegni interpretano perfettamente lo spirito ribelle e trasognato dei nostri libri, e allo stesso tempo riflettono la maturità d’espressione con cui gli autori e le autrici hanno interpretato la realtà che li circonda.

Abbiamo 9 libri in cantiere e tanto entusiasmo per realizzarli. Il decimo potrebbe essere il tuo!

Il nostro sito e la pagina Facebook sono in inglese per sottolineare il carattere internazionale del nostro progetto: produciamo libri in diverse lingue, diffusi in Francia, Italia, Stati Uniti e dovunque incontreremo bambini e ragazzi alla ricerca non di risposte ma di domande.

Il nostro motto è “We like nice books”.

New Visits from the Stork…

Dear friends,
We are working on the new edition of Frank’s Brief Dialogue on Happiness, in the English and Spanish versions, distributed free amid the young.
And next month we will publish our first book in Spanish, El misterio de Santa Caterina, thanks to the collaboration with the students from Augusta University Foreign Languages which realized some amazing pieces alongside a real-life translation work from English and took part to our multilingual project.
Soon we will tell you more…
We are also happy to inform you that we will be on the main online platform like Amazon, Barnes and Noble, Ibs, and elsewhere. We use the earning from the online sales to print extra copies for the schools.
Help us spread the word!

A Perfect Idiot to Students Free

by Frank

Today Articoli Liberi was invited to the Intermediate Literacy Math Center, Augusta-GA! I took part to the event via Skype and I had the chance to meet such brillant young minds and learn from them how to be a better writer. “The heart goes,” said one of them while we were talking about the cover, “and the head goes away…” I will always keep in mind 😊

Our multilingual project is going on, totally self-funded, and thanks to the priceless efforts by Professor Giada Biasetti and Lucinda J. Clark which are presenting our novel through middle and high schools. We keep distributing free of charges, and we are preparing a new book packed with the best short stories in Spanish and English alongside the Spanish translation of 2 chapters from our beloved “Idiot” realized by the students of Augusta University.

 

Recently, Giada and Lucinda presented our projects to other schools, like Fox Creek High School, in South Carolina.

Stay tuned and help us with your precious word of mouth, which is the best advertising campain ever!

(ES) Una salida del mundo

by Victoria Forsmark

Dr. Giada Biasetti’s Course SPAN 3300/4300, Augusta University

Other short stories by Dr. Biasetti’s Spanish & Composition Class will be included in our upcoming, amazing project, to be distributed free of charges to schools.

El paseo en el coche era muy aburrido el día que salimos. Pasábamos mucho por el campo de Ucrania en junio de 2010, pero cada vez que lo veía no me interesaba porque parecía lo mismo. Los árboles eran los mismos dependiendo de las estaciones, las vacas también y por supuesto el camino viejo tenía demasiados baches que nadie se preocupaba para repararlo, pues siempre teníamos una rueda de repuesto por si acaso. Los baches y mi coche ruidoso no me permitían dormir para ningunas de las ocho horas que manejábamos. Nunca me había gustado la playa, y mi madre lo sabía.

“Vamos a la playa este junio,” me dijo mi madre un día de abril.

“¡Ay, mamá! ¿Por qué? Sabes que no me gusta la playa,” le dije. No quería pasar otra semana, como cada año, en una playa.

Dotsya (una palabra linda en ucraniano para “hija”), ¡sabes que a mí me encanta la playa! Por favor, no hagas un gran problema de este como cada año.”

“Pero…”

“Pienso que este año, es posible que te guste la playa a la que vamos,” ella me dijo con una sonrisa.

“Lo dudo.”

He ido a muchas playas en Ucrania, América y América Latina y cada vez no me gustaba, todas eran las mismas. La arena está atascada entre los dedos del pie, en el pelo, en el traje del baño, y en lugares que prefiero no mencionar. El sol es demasiado fuerte y casi cada año me quemo al sol. Los niños corretean en todas partes y demasiado cerca de mi – siempre me patean la arena. Hay muchas razones, pero no hay bastante tiempo o papel para escribir todo y no quiero parecer negativa e infantil.

Hacia la última hora del viaje en el coche, pienso que estaba perdida en un ensueño. Con mis ojos todavía cerrados, estaba esperando que el viaje terminara pronto, pregunté a todos “¿cuantas horas tenemos más?” Mi madre me dijo “casi allí… ¡dotsya, mira!” No sabía por que ella estaba tan emocionada, pues levanté la cabeza y abrí los ojos. Lo que vi fue algo que solo había visto en las revistas de viaje. Manejábamos cerca del borde de un acantilado, tan cerca que solamente haciendo tres pasos, caeríamos. Y más lejos vi el amanecer sobre el agua. Era tan bonito. El agua era un color precioso, en particular con el amarillo y el anaranjado del amanecer.

“¿Dónde vamos?”

“Verás, dotsya.”

La respuesta era un poco rara, pero no me importaba porque la vista fuera de la ventana me cautivaba.

Cuando teníamos solo treinta minutos hasta la playa, vimos muchos caballos salvajes en los campos. Eran tan magníficos cuando levantaban la cabeza para mirar hacía nuestro coche, me recordaron el amor y la pasión para los caballos que tenía cuando era una niña.

“¿Podemos volver para mirar a los caballos, mamá?”

“Sí, dotsya, yo sé de tu amor para los animales.”

Cuando llegamos al destino, pienso que la emoción aumentó dentro de mí, porque no tuve ninguna vacilación a salir del coche. El aire era más fresco que alguna otra playa a que había ido, oí los pájaros, las olas, el relincho de los caballos en la distancia, y todo me pareció tan bonito, algo que nunca había sentido en una playa antes. Pero cuando me di vuelta a mirar el agua, solo vi el acantilado y el agua era lejana.

“¿Qué es eso, mamá? Pensaba que íbamos a la playa.”

“Sí, vamos a la playa, justo no estamos allí todavía,” ella me dijo y empezó a bajar en el acantilado.

“¡¿Qué haces?!”

“¡Sígueme!”

La seguí a descender el acantilado y veía a mis pies cada segundo por el paisaje accidentado. Hubo momentos en que casi me caí, pero me agarré. Lo más abajo que yo descendía lo más oía las olas. Por fin, cuando sentí una salpicadura en mi cara, levanté la cabeza y vi el agua.

La playa era algo a donde nunca había ido antes. Era una playa agreste, sin gente, solo mi madre e yo. No había arena, el Mar Negro era conocido por sus playas de rocas y conchas. También era conocido por su agua tan bonita, clara, y flotante, algo que me gustaba y me interesaba mucho. La playa agreste que encontramos estaba rodeada por las rocas que parecían levantar al cielo, y parecía como nuestra propia salida del mundo.

La primera cosa que hice fue tocar el agua. Era muy fría pero no me importaba porque cuando miré mas lejos, podía ver todo, las rocas, los peces, las medusas, todo. El agua era tan, tan, tan, clara.

Pienso que nadar entre las medusas y mirar a los caballos fue mi pasatiempo favorito del viaje. Tenía un poco de miedo a nadar con las medusas, pero, a las cinco o seis de la tarde, cuando el sol empezaba a desaparecer detrás del horizonte, las medusas eran unas de las más bonitas que veía. Algunas se iluminaron de varios colores, y una que recuerdo vívidamente se parecía como una lanza y tenía rayas con muchos colores.

Los caballos eran magníficos, me parecían los animales más bonitos. Escalamos por el acantilado el día final del viaje, empacamos el coche, y caminamos a mirar a los caballos. Establecemos un picnic juntos, y pasamos algunas horas mirando los caballos, sintiendo la brisa del mar y el aire claro, y hablando del viaje.

“¿Te gustó la playa?” me preguntó.

“¡Sí! ¿Vamos a volver el próximo año?” Nunca hubiera pensado que diría algo así.